¿Cómo se inspiran los escritores?

23.2.16 | 6 comentarios
escritores inspiración creatividad

«¿Qué te inspira?». Es una de las preguntas que más me hacen las personas que me han leído.

La inspiración es increíble para escribir. Cuando te sientes inspirado escribes y normalmente, mucho. ¿Por qué? Pues porque surgen ideas y todo parece estar ya en tu cabeza, sólo tienes que escribirlo en alguna parte.

En este momento eres bendecido/a por el poder de las musas.


«¿Qué es eso de la inspiración? ¿Es acaso brujería? ¿Me quemarán en la hoguera por usarla?», no, no, creo que ya no queman a nadie, ¿verdad? Aunque no te preocupes, no tienes que hacer ningún pacto con espíritus, ni conjuros raros, ni buscar un grimorio para invocar seres de otro plano.

Entonces, ¿cómo me inspito?

La experiencia

Es esencial escribir sobre lo que conoces. Escribir sobre el amor sin haber estado enamorado no quedará muy ajustado a la realidad, algunas ideas pueden resultar muy lejanas a la realidad. Si eres muy joven lo tendrás más difícil para escribir sobre ciertos temas, pero aun así, de algo podrás escribir.

Lo cierto es que los escritores no siempre han experimentado sobre lo que escriben. Eso espero, porque a ver qué haremos con ese escritor y su novela negra sobre un asesino en serie que despelleja a sus víctimas...

Existe la empatía (de verdad, algunos humanos que la tienen). De las experiencias ajenas también se puede aprender y de ellas se puede escribir.

Y con internet, una fuente infinita (o casi) de información.

Una vivencia te puede inspirar a escribir una historia. ¿Viviste en una casa donde todas las noches se oían pasos y se abrían puertas solas? Bueno, que este trauma sirva para un relato de terror, al menos.

Leer, escuchar música, ver series, películas…

¿Quieres escribir una novela de elfos? Leer sobre el mismo género del que quieres escribir puede ayudarte a generar ideas.

¿La batalla súper épica entre el protagonista de tu historia y su archienemigo? La música tiene la virtud de evocar sentimientos, aprovéchalo para inspirarte. Ponte música épica, cierra los ojos y deja que tu imaginación haga el resto. Luego puedes abrir los ojos si te hacen falta para escribir (?).

Y en definitiva, lo mismo ocurre con cualquier otro tipo de actividad creativa. Ver una película, una serie, fotos… todo puede servir para ayudarte a encontrar la inspiración.

Los sueños

A veces soñamos unas cosas rarísimas. Cuando te despiertas y piensas en el sueño que acabas de tener, puede que creas que tienes que ir a un psicólogo, por lo menos.

¿Es esto la vida real?

O puedes anotar todo lo que recuerdes de ese sueño para crear una estupenda historia. Ya no te vas a quedar tan preocupado/a por esos sueños, o eso creo.

Ideas ajenas

Está mal robar, pero una idea es sólo una idea. De una misma idea pueden surgir muchas historias totalmente diferentes.

¿Te gustó mucho la escena que escribió cierto escritor? Busca la idea del texto y trata de extrapolarlo a una historia que quieras escribir con ella. Sé original, por favor, nada de copiar.

Hacer cosas nuevas

Hacer algo que nunca habías hecho antes te hace sentir mejor y ejercita tu creatividad. En serio. Pero antes de que vayas a tirarte en paracaídas desde lo alto de un avión, te aviso que no hace falta que hagas algo tan extremo.

Sal de tu rutina: vete al trabajo por otro camino, sal a pasear por ese sitio de la ciudad al que nunca has ido, prueba comida nueva…

Hacer cosas nuevas mantiene tu mente despierta y motivada.

Mantén tu mente sana

El punto anterior tiene que ver con este. La rutina te acaba sumiendo en un ciclo de monotonía que puede derivar en desánimo y tristeza.

Las emociones y sentimientos negativos merman la inspiración y la creatividad, también lo hacen los malos hábitos. Hala, ya tienes una excusa para dejar de maltratar tu cuerpo. ¡A correr todas las tardes!

Aunque es cierto que a veces no puedes evitar tener un mal día o pasar por una mala racha, tratar de hacer actividades que te hagan sentir bien y saludable pueden ayudarte a sobrellevar estos baches.

Un lugar o momento concreto

Hay un lugar y un momento donde comienzan a surgir ideas, busca el tuyo.

Mi momento es la noche, antes de dormir, y mi lugar es el baño (la ducha es un ritual prodigioso de inspiración). Creo que lo del baño es digno de estudio, en serio, demasiada gente inspirándose ahí debe ser por algo.

No te olvides de anotarlo todo

Obviamente, el baño no es el mejor lugar para que se te ocurra una idea, por lo general no estás escribiendo en ese momento y ponerte a ello en ese instante es un tanto imposible (no me atrevo a usar mi portátil bajo el chorro de la ducha, la verdad).

Lo mismo por la noches mientras me quedo dormida, al despertar lo primero en lo que pienso es en el odio que siento por mi despertador, lo demás se ha esfumado de mi cabeza.

Cuando se te ocurran ideas, anótalas en cuanto puedas. Lleva algo donde tomar notas (tu móvil es una buena opción). Ya hablé de la importancia de anotarlo todo y mucho de lo que te conté ahí, además de ayudarte a mejorar como escritor, te servirá como ejercicio creativo para invocar a la inspiración.

Ahí estoy yo a las tres de la mañana, con un ojo cerrado, tratando de escribir en mi móvil la idea esa inoportuna que se me acaba de ocurrir.

¿Y eso es todo?

No existen fórmulas mágicas, querido/a lector/a. Hay muchas otras cosas que pueden inspirarte: tu novia, tu amante, tu gato, una mosca que vuela por tu habitación, el sonido de la lluvia, el vecino taladrando a las ocho de la mañana un sábado (puede ser el móvil de un asesinato, al menos para una novela negra, ya que está mal visto matar gente en nuestra sociedad)…

Imposible no inspirarse...

Hay muchas otras formas de ejercitar la creatividad y que fluyan las ideas, de eso trata ese misterio de la inspiración: impulsar la creatividad que guardas en tu interior.

Como siempre, te escribo desde mi experiencia. He intentado generalizar, pero seguro que hay muchas opiniones al respecto. Te invito a dejar la tuya más abajo, en los comentarios.

Y a ti, ¿qué te inspira?

Te recomiendo...

6 comentarios

  1. Muy buen artículo. Te doy mi voto. Para leerle de vez en cuando y refrescar las ideas. En mi caso, cualquier comentario que leo, escucho o veo en prensa, en las redes sociales o por la calle, me da pie a escribir de algo. También me gusta fumarme un cigarro en soledad, relajado y mientras miro a no se sabe dónde. En esos instantes, suelen venirme ideas a la cabeza. Saludos

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Hola, Rodrigo. Gracias por compartir tu experiencia.

      Lo que está claro es que nos rodean miles de ideas esperando a ser descubiertas, es cuestión de buscarlas y no frustrarse. Hay muchas actividades para inspirarse.

      Saludos.

      Eliminar
  2. Buenas, gracias por los consejos. Me han servido de ayuda

    ResponderEliminar
  3. Me ha gustado mucho este post. Llevas toda la razón. Quizás la forma más divertida son los sueños. Alguna vez he escrito un relato nada más levantarme para que no se me borrase ningún detalle de lo que he soñado.

    Un saludo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Exacto, yo tengo un par de ideas anotadas que han salido de sueños muy raros que he tenido. Creo que todos hemos tenido algún sueño que da para alguna historia, cualquier cosa puede ser fuente de inspiración. Gracias por comentar, saludos.

      Eliminar

Mi blog, mi casa y mi única norma: no permito ninguna representación de odio ♥