Consejos para escribir sobre personajes LGBT

27.2.18 | 12 comentarios

A partir de mis artículos sobre tópicos sobre personajes LGBT, y demás análisis que he hecho por el blog (como este), me han contactado diferentes autores para comunicarme sus dudas respecto a historias que están escribiendo.

Sobre todo, desde que dije que era algo que estaría encantada de hacer como agradecimiento a sus cafés.

Has decidido incluir un personaje gay en tu historia, un romance lésbico o la historia de un hombre trans. Y empiezas a escribir de acuerdo a otras historias que has visto o leído, de acuerdo a tus experiencias o a lo que te contó la vecina del quinto un día.

El caso es que no estás seguro de si la forma en la que estás escribiendo a tu personaje gay es muy acertada o si estás incidiendo en un cliché homófobo. ¡Te entran las dudas y los miedos!

Es normal.

He notado un par de dudas generales y algunos errores comunes por culpa de la desinformación y la mala representación que acostumbramos en la ficción en cuanto a personajes gais, lésbicos, bisexuales o trans.

A través de este artículo, quiero presentar una serie de pautas básicas y algunas recomendaciones que ayuden a cualquiera a referirse a la comunidad LGBT de forma adecuada sin caer en tópicos que no son ciertos y que pueden llegar a ser hasta ofensivos. Desde mi punto de vista, por supuesto, no poseo ninguna verdad absoluta.

Este artículo viene animado, también, por la antología de relatos que ha abierto La Maldición del Escritor para animar a la gente a escribir historias de fantasía, ciencia ficción y terror con personajes LGBT+ (las bases las encuentras aquí). Hasta el 6 de abril se reciben relatos.

Yo participo como parte del jurado así que esto es lo único que puedo hacer para despejar algunas dudas.

¡Empecemos!

Cuando hablas de sexos, pero en verdad te refieres al género

El sexo es una clasificación de una persona como hombre o mujer. Normalmente se asigna en el nacimiento en base a la apariencia y a la anatomía externa de una persona.

Por otro lado, el género es una atribución social que comporta un conjunto de ideas y atribuciones que da la sociedad a cada persona.

No puedes asegurar que una persona es un hombre o mujer solo por sus genitales o su apariencia física. Para asignar a una persona como hombre o mujer no puedes quedarte con la definición de sexo, es preferible siempre hablar de género.

¿Y por qué? Pues porque cuando piensas en sexos tu mente automáticamente asocia unas características a cada uno que van mucho más allá de una apariencia física. Sin darte cuenta, lo que estás haciendo es una distinción por género.

Ilustración de piernacruzada.com
Pero esta definición de género es bastante vaga porque, como animales sociales que somos, el género para las personas implica mucho más. Para entender esto del género de forma muy simplificada te voy a explicar dos términos:

  1. Identidad de género: es cómo se identifica una persona. Esta identidad no tiene por qué ser visible para otras personas. Nos puede parecer que una persona es un hombre porque tradicionalmente hemos aprendido que un hombre tiene ciertas características, pero no tiene por qué ser así.
  2. Expresión de género: es cómo te perciben las otras personas a través de tu nombre, pronombre, ropa, pelo, comportamiento y otras características.

Todo esto que te acabo de explicar es para que entiendas el siguiente punto:

Identidad de género no es una sexualidad

Cuando nos referimos a LGBT solemos pensar en orientación sexual. ¿Sabías que la T no es de tomates?

Por eso no hay que confundir la identidad de género con la sexualidad. La identidad de género es con qué género se identifica una persona y la sexualidad, la orientación sexual (que explico en el siguiente apartado). Esto quiere decir que una cosa no tiene que ver con la otra.

No hables de sexualidad ni de orientación sexual cuando a lo que te refieres es al género con el que se identifica una persona.

¿Qué es exactamente la orientación sexual?

La orientación sexual es, de forma exclusiva, la atracción romántica, física y/o emocional hacia miembros de igual o diferentes géneros.

Que tengan una relación no implica que las dos sean lesbianas, una de ellas es bisexual (The 100)
Nunca hay que utilizar el término preferencia sexual porque implica que la sexualidad es una opción y por lo tanto se puede “corregir”. Tampoco estilo de vida, se usa para denigrar a las personas del colectivo y es totalmente erróneo (no existe ningún estilo de vida gay, homosexual o lo que sea). Inclinaciones sexuales también se usa de forma discriminatoria, evítalo.

No es necesario experimentar ninguna experiencia sexual específica para conocer tu orientación sexual. Por ejemplo, una persona bisexual no necesita probar con hombres y mujeres para saber si es bisexual; aunque no haya tenido relaciones con mujeres, eso no quiere decir que no sea bisexual.

La orientación sexual no es visible a simple vista. Ser más femenino o masculina no implica ninguna orientación sexual.

Lo de las personas cis o cis-género

Aquí va una palabreja que suele dar más dolores de cabeza de la cuenta. Ya que estoy explicando algunos términos referidos al colectivo, aprovecho la ocasión para explicar este porque seguro que lo vas a encontrar en muchas partes.

Este término se usa para describir a personas que generalmente no son transgénero.

Una forma fácil de entenderlo es si piensas que una persona cis es alguien que se identifica con el sexo que le asignaron al nacer.

Prefiero pensar en la primera definición porque me da menos problemas y confusiones a la hora de escribir. Es un término que al final se usa para especificar algunas circunstancias concretas.

Trans, transgénero, transexual y travesti: ¿diferencias?

Pues sí, hay diferencias.

Para empezar, una persona travesti es alguien que se viste del género opuesto, pero no tiene nada que ver con que esa persona se identifique con cierto género.

Te puede venir a la cabeza la palabra Drag Queen, pero no tiene que ver. Un Drag Queen es un hombre (por lo general) que utiliza pelucas, accesorios, vestimenta, etc. eludiendo un estereotipo femenino con fines artísticos. En estos casos se suele hablar de transformismo y nunca travestismo.

También hay muchas personas que se visten o se arreglan de forma diferente a lo que socialmente se espera de un hombre o mujer, pero simplemente no siguen roles de género y prefieren lucir como les da la gana.


Nada de esto tiene que ver con la identidad de género ni con la sexualidad de nadie.

Por eso es mejor no utilizar travesti, esta palabra está obsoleta y se suele usar de forma errónea. Bórrala de tu cabeza.

Muy diferente es la palabra transexual. Transexual es una persona que ha cambiado su cuerpo mediante intervenciones médicas. Es un término anticuado que se ha extendido más por el ámbito médico y no lo aconsejo usar.

Mucho mejor e incluyente es la palabra transgénero. No implica que haya pasado por ninguna intervención médica ni tratamiento específico (no tiene por qué hacerlo, es una opción personal de cada persona).

Y mucho mejor es utilizar simplemente la palabra trans. Es un término que abarca muchas más personas y de este modo evitarás caer en errores innecesarios.

Eso sí, siempre utiliza trans como adjetivo y no como sustantivo. Decir «los trans», o cualquier derivado así, suena despectivo. Mucho mejor decir «personas trans».

Como mucha gente me ha preguntado sobre escribir personajes trans, te recomiendo el siguiente artículo de Daru en el blog de Rocío Vega.

Conocida por su papel en Sense8, Jamie Clayton es una mujer trans

Términos prohibidos y menos aconsejables

Desaconsejo utilizar el término homosexual. Sí, tal y como lo oyes lees. La palabra homosexual es y ha sido utilizada de forma ofensiva contra el colectivo, tratada como si fuera una patología. Salvo en contadas situaciones, es mejor utilizar gay, lesbiana o bisexual.

Todavía peor es que uses expresiones como relaciones homosexuales o parejas homosexuales. No hagas estas distinciones, son innecesarias. Simplemente usa relaciones, parejas y, como mucho, relaciones gais o relaciones lésbicas.

Ya lo dije antes: nada de preferencias sexuales ni inclinaciones sexuales ni vainas raras. Siempre usa orientación sexual o sexualidad.

No confundas la identidad de género con la sexualidad. La identidad de género tampoco es una opción ni se puede elegir.

Nunca especifiques nada sobre la normalidad o de estilos de vida o cosas así. Estarías admitiendo que hay unas conductas aceptables y otras que no, puedes estar incidiendo en que ser gay, lesbiana, bisexual o trans no es normal.

Totalmente prohibido utilizar las palabras: marica, maricón, bollera, travelo, sodomita, desviado, invertido… (en los materiales adicionales encontrarás listas más largas). Quizás has escuchado a gente del colectivo usar alguna, en algunas circunstancias no resultan ofensivas dependiendo del entorno de confianza entre dos personas. Si no sabes, mejor no usarlas. Algunas son ofensivas a pesar del contexto y de quién las diga.

Nunca te refieras a una persona trans con el género equivocado, ni siquiera para evocar su pasado, evítalo siempre. Es ultra ofensivo usar el nombre que le asignaron al nacer a una persona trans.

Ser consciente de lo que está mal para escribir bien

Si sabes lo que está mal, puedes utilizarlo para escribir de forma consciente sin referirte a algo de forma errónea por culpa de haberlo escuchado mal toda tu vida o por desinformación.

Con este pequeño artículo pretendo arrojar un poco de luz a muchas dudas, pero temo que se queda corto. No puedo entrar a tanta información en un único artículo, además, tampoco me corresponde a mí hablar sobre ciertos temas. Que yo pertenezca al colectivo LGBT no quiere decir que lo sepa todo (y mucho menos que no tenga actitudes y creencias erróneas).

Si alguien quiere hacer alguna corrección o apunte, será bienvenido. Y también está abierto mi email por si te apetece ampliar algún tema en mi blog en forma de artículo.

Este artículo tampoco pretende ser una serie de reglas férreas. Si en tu ficción quieres saltarte alguna de estas recomendaciones, puedes, lo importante es que sepas por qué lo estás haciendo y si tiene justificación con la historia. Es imprescindible que tengas en cuenta la intencionalidad de un texto.

En este sentido, es probable que te sientas inseguro al escribir sobre ciertos temas. Por eso, mi última recomendación es que incluyas en tus lectores beta o lectores cero a alguien perteneciente al colectivo que trates en tus textos. Sobre este tema, te recomiendo leer el artículo que escribió Rafael de la Rosa en su blog o el de Logan R. Kyle sobre los Sensitivity Readers.

¿Hay otras recomendaciones que creas que se deben tener en cuenta? ¿Conoces buenas representaciones de personajes LGBT+ en la literatura?

Material para ampliar

La guía para medios de GLAAD (inglés)
Terminología básica LGBTQ+ (inglés)
Guía para los medios, de la Alianza Gay y Lésbica contra la difamación (español)

Te recomiendo...

12 comentarios

  1. Gracias por el artículo, me ha aclarado varias dudas, sobre todo con las personas trans.
    Espero así no equivocarme al escribir personajes de esta comunidad.

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    1. Me alegra un montón. No dudes en buscar más info por la red que encontrarás más documentación y los enlaces que metí al final del artículo traen más recomendaciones sobre las personas trans.

      Saludos y gracias por pasarte :)

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  2. ¡Hola!

    Muy útil la entrada, de hecho yo misma he aprendido un par de cosillas porque siempre me lío con algunos términos: transgénero, transexual, travesti... en fin, gracias por aclarármelo :D

    Me suscribo desde ya!
    Besos;D

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    1. Hola. Muchísimas gracias, me alegra que te haya resultado útil. En los enlaces del final vas a encontrar información ampliada que te ayudará. Saludos ^^

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  3. Un artículo muy útil. Yo tengo miedo a hablar o decir cosas que puedan herir por desconocimiento. No siempre es fácil recordar toda esta información.
    En mi primera novela hay una pareja gay (y ya no sé si lo digo bien) y he intentado tratarla con todo el respeto posible. Pero siempre me queda la duda de si habrá sido suficiente. Aunque incluya a un lector 0 de dentro del colectivo no siempre acertarás porque imagino, que como todo en la vida, puede que haya ciertas discrepancia de opiniones.
    Artículo para mi lista top.
    P.D. Me encantan las imágenes que has usado, el amor de "Los 100" es precioso y triste a la vez, y las chicas de Sense 8 son una monada.

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    1. Hola, MJ. Pues mira, ahora que lo dices, no hay problema en especificar la naturaleza de la pareja cuando es necesario (como en este caso). Creo que ya con evitar algunas cosas que nombro por el artículo te quitas lo peor que puedas escribir, después puedes recurrir a la "técnica" de sustituir a los personajes no cis heteros por cis heteros (algo parecido a lo de sustituir a un personaje femenino por uno masculino para ver si has incurrido en algo sexista, por ejemplo).

      Y espero que realmente te vayas quitando ese miedo y aprovecha que estamos por aquí escritores LGBT que podemos ser betas :3

      Saludos y gracias por pasarte :)

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  4. Me ha gustado mucho tu artículo.
    He de reconocer que algunas cosas las desconocía, aún así me alegro al saber que en lo que escribo no las estaba incumpliendo ni poniendo de forma errónea. Aunque gracias a este artículo sé para un futuro.
    Muchas gracias de verdad.

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    1. Gracias a ti, Lucía. No dudes en seguir informándote y pregunta lo que quieras si tienes dudas. Saludos ^^

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  5. Hola, Jen! Articulazo, como siempre. Nunca está de más reeducarse en estas cosas. Anoche estuve hablando de estos temas con unas amigas y me di cuenta de que me quedaba mucho por aprender.
    Un abrazo!

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    1. A mí también me queda mucho por aprender, pero poco a poco. Creo que lo más difícil es darse cuenta de que tenemos que aprender.

      Muchas gracias por pasarte ^^

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  6. Gracias por este artículo, estoy empezando a escribir mi primera novela y quiero que los protagonistas sean lgbt, pero incluso ahora me sigue dando un poco de temor representarlos de forma ofensiva sin querer, que caiga en estereotipos o que se vea de algún modo forzado, sobre todo al momento de incluir romance, ya que mis conocimientos del tema son pocos.Tomaré lo que has escrito en cuenta y seguiré investigando, muchas gracias :)

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    1. Un truquito: en algunas situaciones puedes preguntarte ¿haría esto si mi personaje fuera heterosexual? Y si quieres puedes leer la antología de relatos Iridiscencia donde todos los relatos tienen personajes LGBT en historias muy diferentes, creo que hay excelentes ejemplos de cómo se pueden incluir sin importar si la historia es bonita y feliz o si hay crueldad y todo acaba mal. Saludos y mucho ánimo con tu novela.

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