Planificar una novela: encontrar la idea para escribir

29.3.16 | 2 comentarios
planificar historia

Te gustaría escribir un libro, pero no sabes por dónde empezar. Sin duda, el primer paso es buscar la idea central de tu novela. Es el tema sobre el que vas a escribir, por ejemplo: un reality show donde los participantes se enfrenten a muerte.

¿Te suena?

Esta es la premisa central de la trilogía Los Juegos del Hambre. Si conoces la historia, sabes que no solo va de eso, que existen muchos otros elementos y tramas que suceden en los libros. Pero todo parte de ahí. Fíjate, incluso la trilogía lleva el nombre de ese reality macabro.

Y es que todo empieza con una idea. Puedes tomarla como la semilla de tu historia.

A partir de ahí, comienza a germinar el resto, y para que crezca bien, yo te recomiendo que comiences tu novela con la planificación.

Planificación de una novela

Vamos a dividir la construcción de tu novela en tres pasos bien diferenciados (que serán tres artículos diferentes):

  1. Concebir una idea (es el artículo que estás leyendo).
  2. Desarrollo de la idea: el esquema.
  3. Construcción de la trama de tu novela.

¿Qué es o debería ser la idea central de una novela?

Sin idea no vamos a ningún sitio. La idea es el coche que te va a llevar por el camino de la planificación de tu novela. Y no, no vale ir a pie (que en este símil significaría comenzar tu novela sin partir de una premisa).

Incluso si eres un escritor brújula, necesitas partir de algún punto concreto.

La idea es como el coche fantástico, que es muy inteligente y te va a llevar por el camino correcto, apartando a los malechores de en medio y brindándote comodidades mientras te habla con su voz sexy robotizada (?).

¿Qué le pasaba a la humanidad y a su sentido de la sensualidad en esta época?

Sigamos con la planificación.

Si te pregunto de qué va Los Juegos del Hambre puede que respondas algo parecido a:

«Va sobre una distopía, en un futuro no definido, donde la protagonista debe participar en un reality show cuyos concursantes se enfrentan en una batalla a muerte».

Esa es la idea de una novela. Como has podido leer, no he destripado absolutamente nada relevante de la trama.

Todavía no te tienes que preocupar por aspectos concretos.

Concebir una idea para una novela

Si ya tienes claro lo que quieres escribir, genial; si no, tranquilo, ¡que no panda el cúnico!


A ver, en primer lugar: ¿qué género te apasiona: quieres escribir una historia romántica, una novela negra, algo de fantasía…?

La idea vendrá, pero hay formas de obligarla a llegar:

  • Tormenta de ideas: un método ancestral, por lo menos, para generar ideas a tutiplén. Trata de romper las limitaciones del pensamiento para generar muchas ideas. De ese conjunto de ideas, tomas las más adecuadas. Se proponen ideas diversas aunque parezcan ridículas, porque una idea puede converger en otra y generar nuevas ideas hasta llegar a una o varias que te parezcan adecuadas.
  • Mapa mental: parte de una idea central (que podría ser el género que quieres escribir) que se va desarrollando en diferentes ramificaciones hasta llegar a una premisa adecuada para tu historia.
  • Modificar o tomar prestada una idea: si la historia de otro autor te emocionó e inspiró, no tengas miedo de analizar la idea principal de esa historia para intentar escribir sobre algo similar. Nada de esto es lo mismo que copiar una historia, porque eso está muy feo y es un delito.

¿Cómo saber si una idea es adecuada para tu novela?

Toda historia (de cualquier tipo, forma y aspecto) parte de una premisa y es esta premisa la que te hace ver o no una película o comprar un libro u otro.

La premisa o idea de tu novela debe despertar la curiosidad del lector. Tienes que provocarle que quiera saber más (y si quiere saber más no le quedará más remedio que leer tu novela, ya sea comprándola, descargándola, etc.).

La idea debe apasionarte, debe provocarte emoción. Si no te da ese impulso inicial para empezar a trabajar en ella, por muy interesante que creas que es, lo mejor es que no gastes ni tiempo ni energía en ella.

Si estás implicado emocionalmente en el tema, entonces la idea puede que sea buena.

Cuando tengas un idea debes pensar en ella y tratar de desarrollarla un poco. Debes ser capaz de explicar de qué va tu historia en 50 palabras como mucho.

Después, analiza la idea de tu historia: ¿te produce curiosidad, querrías leer más? Puedes utilizar a... quiero decir, preguntarle a un amigo o familiar.

Una ideal buena para una novela es: original, imaginativa y contempla algún peligro para tu protagonista (ya sea emocional o físico).


Volviendo a Los Juegos del Hambre, puedes comprobar que su premisa principal cumple estos puntos básicos:

  1. Idea original: un reality show donde sus concursantes se enfrentan a muerte.
  2. Peligro para la protagonista: sobrevivir a Los Juegos del Hambre.
  3. Despierta la curiosidad del lector por saber qué sucederá y cómo se desarrollarán los hechos (¿tendrá éxito la protagonista?).


Apóyate en el género que abarca tu novela

Ya que estamos con Los Juegos del Hambre, lo tomaré como ejemplo (de nuevo).

Yo lo clasificaría como una novela juvenil de ciencia ficción (no entiendo por qué algunos dicen que es fantasía, como mucho llegaría a ser ficción especulativa).

Teniendo esto en cuenta, podemos sacar algunas características de estos géneros que encontrarás en la propia novela (y en la trilogía en sí):

  • Romance.
  • Protagonistas jóvenes.
  • Un futuro imaginario fundamentado en conflictos políticos y sociales.
  • Avances tecnológicos.
  • Modificaciones genéticas.

Y si ahora analizas la premisa que presenté al principio sobre Los Juegos del Hambre verás que se basa en alguna de estas características.

Por eso, es interesante que partas del género o tema sobre el que quieres escribir, así puedes llegar poco a poco a la premisa principal de tu historia.

Aquí te dejo un artículo sobre cómo inspirarte para escribir, por si necesitas herramientas para llegar a la idea principal de tu novela.

Las ideas de novelas que suelen tener éxito

Si analizas con detenimiento novelas que han triunfado, podrás encontrar ciertos temas que parece que casi siempre funcionan:

  • Temas de actualidad y de interés social: conflictos bélicos, casos reales de secuestros, corrupción, mafias, enfermedades…
  • Temas que explotan un miedo o fobia: aquí entrarían todas esas historias de catástrofes y apocalipsis, que sin importar lo malas que sean, me acaban gustando; pero hay muchos más ejemplos como las películas de tiburones, arañas, extraterrestres, fantasmas…
  • Temas que todos o la mayoría han experimentado: las historias de amor serían un buen ejemplo de este caso (de hecho, el amor es uno de los temas más usados por toda clase de autores, todo el mundo habla del amor).
  • Temas que generan controversia: normalmente tienen que ver con la religión (lo habitual es que sea en contra o poniendo en duda alguno de sus dogmas), pero también serían aquellos que tratan de romper con estereotipos o temas tabú para la mayoría de la sociedad.
  • Temas sobre personajes o hechos conocidos: si te digo Titanic creo que te quedará claro de lo que hablo.


Una vez tengas la idea sobre la que quieres escribes, es momento de que la desarrolles. Para eso te bastaría con crear un esquema de tu novela.

Y tú, ¿ya tienes una idea sobre la que escribir?

Te recomiendo...

2 comentarios

  1. Concebir la idea a veces es lo peor, pero cuando se te ocurre al fin una es muy gratificante xD
    (Por cierto, ¿quién puede pensar que Los juegos del hambre es fantasía? O.O )
    Un saludo!

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    Respuestas
    1. He leído unas cuantas veces que Los Juegos del Hambre es fantasía y también me he quedado así O.O

      Gracias por pasarte y comentar :3

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